¿Cómo guardar nuestro corazón de la idolatría?

En el Antiguo Testamento observamos que la idolatría implicaba adorar a dioses distintos a Jehová. Por otro lado, en el Nuevo Testamento el concepto “se aplica también a la excesiva valoración de cualquier criatura, de modo que toma el lugar del Creador” (Nelson, 1998).